martes, 20 de agosto de 2013

Spieth, la sensación, estuvo este año en Bogotá

Jordan Spieth con el trofeo de campeón del John Deere Classic.


Hace menos de un mes cumplió los 20 años y ya es toda una celebridad. Aunque nunca se puede realizar un pronóstico seguro, porque en el mundo del deporte nada hay seguro, es muy probable que Jordan Spieth sea uno de esos golfistas que marque época. Por lo pronto, este 2013, tras dos años en las aulas de la Universidad de Texas, lo encumbró como uno de los mejores jugadores del PGA Tour. En la temporada regular que acaba de concluir, Spieth ocupó el octavo puesto en la tabla de puntos de la FedEx Cup y al cabo de 19 presentaciones acredita más de 2,6 millones de dólares en ganancias.

Para el común de los aficionados al golf, especialmente en Colombia, el nombre de Spieth se hizo célebre el pasado 14 de julio, día en el que venció en el quinto hoyo de desempate del John Deere Classic a Zach Johnson, el campeón defensor, y al canadiense David Hearn. Había forzado la definición múltiple luego de embocar un fabuloso ‘birdie’ en el hoyo 72 del torneo, con un tiro desde la trampa de arena. Luego, cuando sus experimentados rivales se equivocaron con los tiros de salida en el quinto episodio del ‘playoff’, él no desaprovechó la oportunidad y se quedó con el trofeo. Una gran sorpresa, pero también una gran historia.

En ese momento, Spieth se convirtió en el ganador más joven de la historia del PGA Tour en la era abierta, superando el registro de un tal Tiger Woods. Con 19 años y 11 meses, en la salida número 49 en el circuito estadounidense, era el vencedor más joven desde que Johnny McDermott triunfó en el U.S. Open de 1911 con 19 años, 10 meses y 14 días. Desde 1900, Spieth es el cuarto ganador más joven, superado solo por Harry Cooper (Galveston Open, de 1923, a los 19 años y 4 días), Ralph Guldahl (Santa Monica Open, de 1931, a los 19 años, 8 meses y 3 días) y el mencionado McDermott. La marca de Woods, de 20 años, 9 meses y 6 días, había sido impuesta en el Las Vegas Classic de 1996.

Patrick Redd venció a Spieth en el Wyndham Championship.
Lo mejor de la historia es que Spieth, que en los dos últimos meses consiguió arrebatarles protagonismo a Woods, Rory McIlroy, Phil Mickelson y compañía, estuvo en Colombia a comienzos del año. Sí, jugó el Claro Colombia Championship, el único torneo del PGA Tour que se disputa en el país, el mejor torneo de cuantos se celebran en Suramérica. Paseó su talento y su donaire juvenil por el campo Los Fundadores, del Country Club de Bogotá, y concluyó igualado en la cuarta casilla con registro de 273 goles (-11). Como no ganó, en este, un país exclusivamente triunfalista, casi nadie reparó en su actuación, aunque los propios directivos del PGA Tour indicaron que lo veían como una figura muy promisoria, destinada a alcanzar grandes triunfos en su carrera deportiva.

Edoardo Molinari (2007, Challenge Tour), Kyle Stanley (2010), Keegan Bradley (2010), el propio David Hearn (2010), Scott Brown (2011), Scott Stallings (2011), Jonas Blixt (2011), Ken Duke (2011), Billy Horschel (2012), Troy Merritt (2012) y David Lingmerth (2012) son otros jugadores que estuvieron en el país en el mismo certamen y que luego triunfaron en torneos válidos por el PGA Tour, el de verdad, el de Tiger Woods y compañía. Spieth vino, se mostró y, a la semana siguiente, saltó a los primeros planos: fue segundo del Puerto Rico Open, con hoyo en uno incluido. Y a los ocho días fue séptimo del Tampa Bay Championship, para asegurar el estatus de Miembro Temporal del circuito (es decir, ya reunía las ganancias para obtener el carné, pero debía esperar a 2014 para ser miembro).

Participó en el U.S. Open, gracias a que Brandt Snedeker se lesionó y le dejó el cupo disponible, pero no pasó el corte. Luego fue sexto del AT&T National, el torneo del que Tiger Woods es anfitrión, y en su siguiente escala terminó de 23 en el The Greenbrier Classic. Como dicen los apostadores hípicos, se hallaba en turno riguroso para ganar y se le dio, en el mencionado desempate del John Deere Classic. Esa victoria le otorgó un cupo para el British Open, en el que finalizó en el puesto 44, y también para el PGA Championship, en el que se despidió tras 36 hoyos disputados. El pasado fin de semana, sin embargo, volvió a figurar, y de qué manera: igualó con el novato Patrick Reed en el primer puesto del Wyndham Championship y luego cayó en el desempate.

'Birdie' desde la arena en el hoyo 72, algo para celebrar.
Un triunfo, dos segundos puestos, 7 Top-10 y 14 cortes superados en 19 presentaciones, con 2.631.220 dólares recolectados son las credenciales con las que Spieth se presentará esta semana en Nueva Jersey para disputar el The Barclays, primer torneo de los ‘playoffs’ de la FedEx Cup. Lo hará con lujo de detalles, como el octavo del listado por puntos, es decir, con el cupo prácticamente garantizado para los cuatro certámenes previstos, incluido el The Tour Championship que, como se sabe, reúne a los 30 mejores jugadores de cada temporada. Ya tiene carné asegurado por los tres próximos años y también un puesto en todos los ‘Majors’ de 2014, pues ocupa el puesto 36 del ranquin mundial. Y todavía puede mejorar sus cifras, que son fabulosas.

En 2009, Spieth ganó el U.S. Junior Amateur, organizado por la United States Golf Association (USGA), tras superar 4&3 a Jay Hwang en el torneo disputado en Trump National Golf Club de Bedminster (Nueva Jersey). Luego, en 2011, igualó a Tiger Woods como los únicos ganadores múltiples de ese prestigioso certamen: derrotó en la la final a Chelso Barrett, 6&5, en el Gold Mountain Golf Club de Bremeton (Washington). Se vinculó a la Universidad de Texas, con cuyo equipo ganó el nacional universitario de 2012 y, con solo dos años en las aulas, decidió dar el salto al profesionalismo. Logró participar en varios torneos gracias a exenciones de los patrocinadores, pero pronto se ganó el derecho en virtud de sus sensacionales resultados.

En Colombia, la parranda de payasos que manda en la Federación Colombiana de Golf está empeñada en hacernos creer que las medallas profesionales que se hacen de manera clandestina en algunos de nuestros clubes son el paso previo al PGA Tour. También se esfuerzan en presentar el ya famoso ‘chimbis tour’ latinoamericano como el circuito que muestra a las próximas figuras del PGA Tour. Mentiras, puras mentiras. Tal y como puede comprobarse al revisar los listados de participantes y los resultados posteriores, las figuras promisorias, las nuevas estrellas del golf profesional, tanto de Estados Unidos como de Europa y Suramérica, hacen escala rigurosa y obligatoria en el torneo que se lleva a cabo en el Country Club de Bogotá.

El ciclismo revive sus épocas de gloria, el atletismo alcanza picos altos jamás vistos, el fútbol vuelve a enamorar a la afición, mientras el golf en Colombia, cual cangrejo (la mascota preferida en la Fedegolf), da pasos en reversa. El nivel de estancamiento es evidente e innegable, y los resultados están ahí, para corroborarlo. Las recochas clandestinas que la pirámide FHD ha montado no son más que una de tantas cortinas de humo para tratar de ocultar su ineptitud, las irregularidades de su gestión. Afortunadamente, en este desierto existe un oasis que se llama Colombia Championship en el que aquellos que somos bienvenidos en el Country Club podemos disfrutar de golfistas de calidad como Jordan Spieth.

Hasta la próxima…

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