jueves, 13 de junio de 2013

Inbee Park, tras el sueño imposible: el Grand Slam

Justificada celebración de Inbee Park tras una maratónica jornada en el Wegmans LPGA Championship.

Mientras los ojos de los aficionados al golf en todo el mundo están concentraron en los vericuetos del recorrido del Merion Country Club, donde se cumple la edición 113 del U.S. Open, la surcoreana Inbee Park transita un camino que, con tan solo 24 años, puede convertirla en una de las mejores jugadores de la historia. Es una noticia de alto calibre que, como es costumbre, por tratarse del golf femenino pasa de agache en los principales medios de comunicación de todo el planeta.

El pasado domingo, tras una maratónica jornada que incluyó 39 hoyos en el Locust Hill Country Club de Pittsford (Nueva York), Park logró la séptima victoria de su trayectoria en el LPGA Tour, la cuarta de la temporada y la tercera con el rótulo ‘Major’, el del Wegmans LPGA Championship. Es la primera golfista, desde que Annika Sorenstam lo hiciera en 2005, que gana los dos primeros ‘Granes’ de la temporada, pues el pasado mes de abril también había levantado el trofeo del Kraft Nabisco Championship, en Rancho Mirage (California). Con esto, se puso en la ruta de un inédito Grand Slam, el sueño imposible.

Solo dos jugadoras han conseguido ganar todos los ‘Majors’ de una misma temporada, aunque en condiciones especiales. La primera fue la legendaria Babe Zaharias, en el lejano 1950, cuando atesoró los trofeos del Women’s Western Open, del U.S. Women’s Open y del Titleholders Championship, los tres ‘Grandes’ de aquella campaña. Luego, en 1974, es decir, hace casi 40 años, fue el turno de Sandra Haynie, que coleccionó los dos ‘Major’ de ese año, el McDonald’s LPGA Championship y el U.S. Women’s Open. Desde 1983, cuando se establecieron cuatro coronas especiales, la que más cerca estuvo de alcanzar la hazaña inédita fue Pat Bradley, que en 1986 ganó el McDonalds’s LPGA Championship, el U.S. Women’s Open y el du Maurier Classic.

La habitual celebración en el Kraft Nabisco Championship, en abril.
Lo realizado por la joven Park encierra tanto valor que en el PGA Tour no tiene demasiados jugadores que lo hayan emulado. Solo Craig Wood (1941), Ben Hogan (1951 y 1953), Arnold Palmer (1960), Jack Nicklaus (1972) y Tiger Woods (2002) lograron las dos primera coronas ‘Major’ de la temporada, aunque sabemos que después a ninguno el impulso le bastó para quedarse con el ‘Grand Slam’ que sigue siendo privilegio único del mítico Bobby Jones. En todo caso, esta lista de cinco nombres incluye solo pesos pesados de la historia, lo que le da mayor realce al logro.

Park nació en Corea del Sur el 12 de julio de 1988, en una época en la que el circuito femenino estadounidense era dominado por nombres como los de Nancy Lopez, Meg Mallon, Betsy King, Laura Davies y la ya mencionada Pat Bradley, jugadoras que dejaron una profunda huella en la historia. Cuando ya era la mejor golfista juvenil de su país, emigró a Estados Unidos, en procura del ‘sueño americano’. Su nombre comenzó a hacerse popular entre los aficionados y especialistas estadounidenses en los torneos de la AJGA, en cuyo ámbito fue escogida como ‘Jugadora del Año’ en 2002. El toque de alerta lo dio esa misma temporada, cuando barrió en el U.S. Girls’ Junior, certamen que dominó tanto en la fase de clasificación (Medal play) como en la de definición (Match play).

Al año siguiente, volvió a ser la mejor de la primera etapa y llegó a la final, pero fue batida por su compatriota Sukjin-Lee Wuesthoff. En 2005, accedió por tercera ocasión al match decisivo, pero de nuevo la victoria le resultó esquiva: su compatriota In-Kyung Kim la derrotó por 5&4. El siguiente paso fue graduarse de bachiller en el Bishop Gorman High School de Las Vegas (Nevada), último escalón antes de iniciar su carrera profesional. Ese año, le solicitó al LPGA Tour que le concediera la oportunidad de jugar las clasificaciones para intentar quedarse con el carné, pero la petición fue denegada porque solo contaba 17 años. Se enfoncó, entonces, en el Futures Tour, el circuito alterno, en el que acreditó 11 Top-10 y terminó en la tercera casilla de la lista de ganancias para, ya mayor de edad, entrar el LPGA Tour y comenzar una camino que ya la condujo hasta el número uno del ranquin mundial.

Su campaña como novata no fue particularmente brillante, a pesar de que empató en el cuarto puesto en el U.S. Women’s Open y fue segunda del Safeway Classic. Fue cuarta en la estadística de debutantes en el circuito. 2008 fue el año de su despegue, al consagrarse en el U.S. Women’s Open disputado en el Interlachen Country Club de Edina (Minnesota), con tan solo 19 años, para consagrarse como la ganadora más joven en la historia del certamen. Las siguientes tres temporadas, sin embargo, dejaron claro que era necesario superar un proceso de maduración, de consolidación, y alternó actuaciones entre el circuito estadounidense y el Ladies Japan Tour. El año pasado, con esa transición cumplida, regresó al círculo de las ganadoras.

La nueva número uno del mundo, una figura poco conocida.
Fue en el Evian Masters francés, uno de los torneos más importantes del calendario y que este año se estrena en la programación de los ‘Majors’, como la quinta gema. A finales de 2012 repitió victoria en el Sime Darby LPGA Malaysia, en clara demostración de que estaba lista para pelear honores con las mejores del planeta. A finales de febrero pasado, triunfó en el Honda LPGA Thailand, antes de consagrarse a comienzos de abril en el Kraft Nabisco Championship. Antes de que se cerrara ese mes, reclamó el trofeo del North Texas LPGA Shootout y el pasado fin de semana le ganó en el tercer hoyo de desempate, con birdie a la escocesa Catriona Matthew en la definición del Wegmans LPGA Championship.

Ha jugado 27 ‘Majors’, con tres victorias, un segundo puesto, 14 Top-10 y solo dos cortes no superados, lo que confirma que se inspira en esta clase de torneos. En el LPGA Tour disputó 151 torneos, con 128 cortes superados (84,77 por ciento), 7 triunfos, 8 segundos puestos, 3 terceros, 45 Top-10, con 6.494.597 dólares ganados. Actualmente, es primera en la lista de ganancias, la número uno del mundo y acredita un score promedio de 69,85 golpes. “No pensé que lo fuera a lograr. Tuve un día difícil en el que las cosas no salían como lo esperaba. Sin embargo, pude triunfar y estampar mi nombre en un torneo tan importante como este significa demasiado para mi carrera profesional. Siento que cada vez cumplo y cumplo las metas que tengo trazadas”, afirmó Park en el atardecer de aquel domingo triunfal.

Ahora, esta jugadora, que como buena asiática se caracteriza por su perfil bajo y su estilo parco a la hora de las declaraciones a la prensa, enfila sus baterías hacia la tercera corona ‘Major’ de la temporada: el U.S. Women’s Open, que se disputará del 27 al 30 de junio en el Sebonack Golf Club de Southampton (Nueva York). Una semana antes, hará una parada en el Walmart NW Arkansas Championship, en Rogers (Arkansas). A la máxima cita del golf femenino mundial llegará como favorita, algo que no había sucedido en las citas previas, y por ende todas las miradas están encima suyo. Hasta ahora, ninguna golfista logró conquistar las tres primeras coronas del ‘Grand Slam’ en una misma temporada, pero Inbee Park cree que puede lograrlo.

Hasta la próxima…

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