martes, 2 de abril de 2013

De la Semana Mayor a la temporada ‘Major’


Esta fue la última celebración de Tiger Woods en un 'Major', el U.S. Open de 2008.

De la Semana Santa, la semana mayor para los católicos en el mundo, pasamos a la primera semana ‘Major’ para los golfistas. Desde este jueves, en Rancho Mirage (California), empiezan las citas infaltables para los aficionados, fines de semana cargados de pasión y devoción por la pelotica. Serán nueve en total, hasta el domingo 15 de septiembre, un largo camino que para algunos será muy parecido a un viacrucis y que consagrará a varios dioses terrenales con la promesa de hacerlos inmortales a través de sus victorias.

Como novedad, la temporada ‘Major’ arranca con dos estadounidenses en lo más alto de los escalafones orbitales: la pecosa Stacy Lewis, en el LPGA Tour, y Tiger Woods, en el PGA Tour. Lewis sucedió hace pocas semanas a la taiwanesa Yani Tseng, que no ha lucido con su brillantez acostumbrada en estos primeros meses del año. Woods, como se sabe, le recuperó el cetro que desde finales de agosto pasado estaba en poder del joven norirlandés Rory McIlroy. Para conservar esos lugares, sin embargo, una y otro deberán conquistar la victoria o, cuando menos, realizar actuaciones destacadas.

El Kraft Nabisco Championship, primera cita de la campaña, se comenzó a disputar en 1972, pero solo desde 1983 entró a engrosar la lista de ‘Grandes’. En la lista de ganadoras sobresalen nombres como los de Jane Blalock (la pionera), Mickey Wright, Judy Rankin, Kathy Whitworth, Nancy Lopez y, desde que es ‘Major’, Amy Alcott (primera campeona), Juli Inkster, Pat Bradley, Betsy King, Dottie Pepper, Karrie Webb, Annika Sorenstam, Grace Park, Morgan Pressel, Lorena Ochoa, Brittany Lincicome, Tseng, Lewis y Sun Young Yoo, la campeona defensora. Se juega, como se sabe, en el par 72 de 6.738 yardas de longitud del Mission Hills Country Club, un campo que siempre exige a las jugadoras al máximo, que las obliga a poner en juego sus mejores argumentos.

Sun Young Yoo defenderá la corona esta semana.
En el circuito femenino, las pretendientes estadounidenses y europeas, principalmente, intentarán acabar con la seguidilla de triunfos de las asiáticas: siete de los últimos ocho ‘Majors’ fueron ganados por representantes del ‘continente amarillo’. La última no asiática que ciñó una corona ‘Grande’ fue, precisamente, Lewis: ocurrió en este mismo torneo, en 2011. Tras ella, alzaron los trofeos Yani Tseng (LPGA Championship y Women’s British Open de 2011), So Yeon Ryu (U.S. Women’s Open de 2011), Sun Young Yoo (Kraft Nabisco Championship de 2012), Shanshan Feng (LPGA Championship de 2012), Na Yeon Choi (U.S. Women’s Open de 2012) y, por último, Jiyai Shin (Women’s British Open de 2012).

La hegemonía asiática, sin embargo, se extiende desde que la mexicana Lorena Ochoa guardó su talega y se dedicó a la familia y a las obras de caridad. La segunda corona ‘Grande’ de la tapatía fue justo en este mismo certamen, en 2008, y desde entonces se disputaron 19 ‘Majors’: fueron 13 victorias para surcoreanas (7), taiwanesas (5) y chinas (1), en una tanda en la que solo las estadounidenses Brittany Lincicome, Cristie Kerr, Paula Creamer y Lewis, además de la sueca Anna Nordqvist y la escocesa Catriona Matthew pudieron cantar victoria. Antes, y no estamos hablando de la época de la prehistoria del golf, el panorama era bien diferente, o si no que lo diga Se Ri Pak, la gran responsable de esta ‘fiebre amarilla’ en el LPGA Tour.

Un dato que sirve para comparar: desde la primera victoria de Pak, en el LPGA Championship de 1998, y hasta el retiro de Lorena Ochoa, en el Kraft Nabisco de 2008 (es decir, en dos décadas), las asiáticas solo conquistaron ocho triunfos en 41 citas. Fueron tiempos en los que la australiana Karrie Webb atesoró siete trofeos y su sucesora como la mejor del mundo, la sueca Annika Sorenstam, celebró en ocho oportunidades. En otras palabras, lo que hace 25 años resultaba exótico, como era el triunfo de una asiática en un ‘Major’, hoy es la norma. Queda ver si Tseng recupera su mejor nivel, si Shin vuelve a hacer de las suyas o, según la tendencia marcada, aparece otra campeona inédita y se lleva los honores.

La siguiente parada ‘Major’ del circuito femenino será a comienzos de junio, cuando se dispute el Wegmans LPGA Championship en Pittsford (Nueva York); allí, la china Shanshan Feng defenderá la corona. A finales del mismo mes, no muy lejos de allí, en Southampton, Na Yeon Choi intentará revalidar sus credenciales en el U.S. Women’s Open. El primer fin de semana de agosto, por segunda ocasión las mujeres estarán en el mítico Old Course de St. Andrews, en Escocia, la cuna del golf. Allí donde Lorena Ochoa ganó en 2007, Jiyai Shin buscará retener su cetro del Women’s British Open. Por último, del 12 al 15 de septiembre, el Evian Masters francés se estrena como el quinto ‘Grande’ de las damas, algo que debió ocurrir hace varios años.

Las damas vuelven a St. Andrews, donde Lorena Ochoa ganó en 2007.
Tras este abrebocas femenino, la próxima semana, durante el segundo fin de semana de abril, como reza la tradición desde 1934, el PGA Tour vivirá las emociones del Masters de Augusta, para muchos el torneo más importante del golf en el mundo. Tras rehacer su vida personal (como se sabe, hace pocos días anunció su noviazgo con la esquiadora Lindsay Vonn) y de recuperar el número uno del mundo, a Tiger Woods solo le queda una asignatura pendiente para volver a ser, como lo era hace un lustro, el mejor golfista del planeta sin discusión: ganar un ‘Major’.

La última victoria ‘Grande’ de ‘el Tigre’, se sabe, fue en el U.S. Open de 2008, jugando 18 hoyos de desempate con una rodilla lesionada, ventaja que no pudo ser aprovechada por Rocco Mediate. Luego se metió en ese huracán amenazó su carrera deportiva, luego de que estalló el escándalo por sus infidelidades que provocó el final de su matrimonio con la modelo sueca Elin Nordegren. Eso fue a finales de noviembre de 2009, período en el cual Woods no solo dejó de ganar ‘Majors’ (la cuenta se estancó en 14), sino que lo mandó a un nada habitual puesto 52 en el ranquin mundial.

Pero esos son tiempos pasados, tal y como quedó demostrado en estos primeros meses de la campaña 3013, durante los cuales ya cosechó tres victorias, incluida la victoria en el Arnold Palmer Invitational. Si bien, por su palmarés, trayectoria, categoría y talento, Woods siempre es favorito, ahora hay razones de sobra: recuperó su nivel de juego y, en especial, aquella fortaleza mental arrolladora que le permite aplastar a sus rivales como si fueran figuritas de plastilina y coleccionar títulos como si fueran caramelos. Su carrera deportiva está otra vez en la ruta diseñada por su fallecido padre Earl y los dos récords más importantes parecen al alcance de la mano.

Rory McIlroy, último campeón 'Major' del PGA Tour.
¿Cuáles? El de mayor cantidad de victorias en el PGA Tour, que ostenta el gran Sam Snead con 82 éxitos, contra los 77 que alcanzó Woods en Bay Hill hace dos semanas. Y, claro, el de más coronas ‘Major’, del que es dueño el ‘Oso Dorado’ Jack Nicklaus, con 18. La expectativa, entonces, estará centrada, como antaño, en si Woods puede por fin celebrar sus ‘15’ o, como ocurre desde hace casi un lustro, les cede a sus rivales el honor y la gloria. La última victoria de Tiger en Augusta data de un ya lejano 2005, tras lo cual Phil Mickelson (dos veces), Zach Johnson, Trevor Immelman, Ángel ‘el Pato’ Cabrera, Charl Schwartzel y Bubba Watson se pusieron la mítica chaqueta verde.

El U.S. Open está previsto del 13 al 16 de junio en el Merion Golf Club de Ardmore (Pennsylvania), fin de semana durante el cual Webb Simpson buscará reeditar su sorpresiva victoria del año pasado. Luego, del 19 al 21 de julio, el campo de Muirfield, en Escocia, pondrá en juego otra vez la famosa ‘Claret Jug’ que el año pasado alzó Ernie Els. Y, por último, del 8 al 11 de agosto, en el Oak Hill Country Club Rochester (Nueva York) el norirlandés Rory McIlroy saldrá a retener el inmenso trofeo que recibe el ganador del PGA Championship.

Pasó la Semana Santa de los católicos y comienza la temporada ‘Major’ de los golfistas. Esos corazones que salieron de las iglesias reconciliados y serenos palpitarán al borde de la taquicardia al tenor de las emociones.

Hasta la próxima…

No hay comentarios:

Publicar un comentario