martes, 12 de febrero de 2013

La lección de Lydia Ko: nunca se trata de dinero



A los 15 años, Lydia Ko atesora ya tres triunfos en torneos profesionales.

Desde finales de agosto del año pasado, cuando ganó el CN Canadian Women’s Open, poco o nada se sabía de ella. Sin embargo, Lydia Ko, la niña prodigio del golf femenino mundial, volvió a hacerse mencionar, y con mucha fuerza, este fin de semana: ganó el ISPS Handa New Zealand Women’s Open en su país, un torneo válido para el Ladies European Tour (LET). Con tan solo 15 años, 8 meses y 17 días de edad, ya acredita tres triunfos profesionales, a pesar de ser todavía una jugadora amateur.

Con la ingenuidad propia de su edad, Lydia estaba muy preocupada por su reacción tras terminar el torneo que se disputó en la ciudad de Christchurch. “No lloré en Canadá, no sé por qué lo hago ahora”, dijo la jugadora de origen surcorerano. “Supongo que lo sentí más. Es nuestro Open, por lo que ganarlo significa mucho. No soy persona que muestra sus sentimientos, pero supongo que las lágrimas eran inevitables”, agregó la talentosa deportista ante una muchedumbre delirante.

Su primer éxito ‘rentado’ (por ser amateur no puede cobrar la bolsa estipulada) fue en el New South Wales Open, en Australia, a comienzos del año pasado. Luego, hizo historia al convertirse en la golfista más joven en levantar un trofeo del LPGA Tour, en el certamen canadiense, y ahora repitió la gesta en el torneo más importante de su país adoptivo. A pesar de todo ello, y quizás esto es lo más significativo de este caso, es que su plan de vida se mantiene sin alteración: continuará como aficionada varios años más y su anhelo inmediato es conseguir un cupo en la Universidad de Stanford, la misma que tuvo en sus aulas a un tal Tiger Woods en los años 90.

Ko terminó su brillante participación con un certero ‘putt’ de un metro para contabilizar 206 golpes (-10) y superar por uno a la estadounidense Amelia Lewis, para cuya cuenta corriente fue a parar el cheque destinado a la ganadora. Miembro del Gulf Harbour Club, Ko se convirtió así en la tercera golfista aficionada que conquista un triunfo en el circuito femenino europeo. Anteriormente, la escocesa Gillian Stewart se había adjudicado los honores del Open IBM Europea, en 1984, y la surcoreana Amy Yang, los del ANZ Ladies Masters, en 2006.

Esta vez, a diferencia de lo que ocurrió en Canadá, Ko vino de atrás para quedarse con el trofeo. Aunque comenzó la tercera y última ronda del torneo en lo más alto de la clasificación, en el desarrollo de los 18 hoyos finales fue superada transitoriamente por la australiana Stacey Keating y, más tarde, por Lewis. Luego de 13 hoyos, Ko estaba de segunda, con un golpe más que la americana, que estaba dispuesta a estropear la cita de la adolescente local con la historia. Sin embargo, como los caballos de pura sangre, en una atropellada fulminante, Ko recuperó lo que era suyo.

La estadounidense Amelia Lewis terminó en el segundo lugar.
Aunque trataba de evitar ver los tableros de posiciones, le resultó imposible evitarlos. “Donde quiera que me ponía, veía la clasificación. En los últimos nueve hoyos, cada vez que miraba hacia arriba lo veía y pensaba que, por favor, no tuvieran la clasificación en ese lado”, dijo durante una concurrida rueda de prensa. Ko clavó un ‘birdie’ vital en el hoyo 15 para empatar con Lewis. Por su parte, Keating necesitó tres ‘putts’ en el hoyo final para enterrar sus opciones.

En el último hoyo, un par 4 de 375 yardas, Lewis entró al ‘green’ de dos golpes. Era turno de la adolescente neozelandesa, que dejó su tiro de aproximación a solo 25 pies del hoyo. La estadounidense, de manera inesperada, necesitó tres golpes más para embocar y se fue con un ‘bogey’ que le dejó servida la victoria a la jovencita local. A Ko, su cadi le recordaba que tenía dos ‘putts’ para ganar. En el primero, la dejó a un metro y luego embocó con calma, mientras escuchaba los vítores de los aficionados. Esta vez no fue una sorpresa que ganara, aunque su triunfo sí implicó una gran carga emotiva, pues estaba ante sus compatriotas que la han convertido en un ídolo nacional, en un ícono para que el mundo del deporte voltee sus ojos hacia Nueva Zelanda.

Con la misma firmeza que mostró su pulso en ese ‘putt’ decisivo, Ko les dijo a los periodistas que la hoja de vida de su ruta se mantiene invariable. “Al final, fue una victoria muy cómoda para una jugadora que es nueva en este nivel y competir con 48 de las primeras 50 ganadoras del LPGA Tour”, dijo Bob Charles, leyenda del golf de Nueva Zelanda, que ganó el British Open de 1963. “Entiendo que ha expresado interés en ir a la universidad en Estados Unidos. Ha mostrado que es lo suficientemente buena, pero creo que se beneficiaría de algunos años más como amateur. Estoy complacido de escuchar que quiere seguir siendo amateur por unos cuantos años y que tiene la intención de obtener una educación”, agregó.

Como se sabe, el aspecto económico no desvela a Ko. Desde hace varios años, es la protegida de David Levene, un octogenario millonario neozelandés que corre con todos los gastos que implican la preparación y los desplazamientos de la deportista y su equipo de trabajo. Él mismo la anima a que continúe por el mismo camino y, antes que títulos o riqueza, se preocupe por construir una persona de bien que sirva como ejemplo para las nuevas generaciones. “Seguiré siendo una amateur, terminaré la preparatoria y luego iré a la universidad en Estados Unidos”, dijo Ko. “Quiero decir, esta fue una gran victoria, pero no creo que afecte o cambie las raíces de mi carrera”, agregó.

El legendario Bob Charles apoya la decisión de vida de Ko.
Por su lado, Dean Murphy, director ejecutivo de la Asociación de Golf de Nueva Zelandia, alabó el triunfo de Ko como un día memorable en la historia del deporte en el país. “Ha ofrecido uno de los días grandiosos en la historia de golf de Nueva Zelandia”, dijo. “Lydia venció a un grupo de profesionales de clase mundial a la edad de 15 años. No solo es un logro destacable en la historia del golf de Nueva Zelandia, sino también en los anales del deporte en el país. Quizá lo más emocionante con Lydia es que, lo mejor está por llegar”, cerró.

Ko, que vive en Auckland, y que este lunes apareció en el puesto 30 del ranquin mundial femenino, participará desde el jueves en el ISPS Handa Women’s Australian Open. En este certamen, que se jugará en el Royal Canberra Golf Club (par 73 de 6.679 yardas) de Yarralumla (Australia) también estarán presentes las colombianas Mariajo Uribe, Paola Moreno y Lisa McCloskey, que hará su debut como profesional. Tras esta cita, la prodigiosa neozelandesa enfocará su atención en el British Open, que comienza el 13 de septiembre y por segunda vez en la historia se disputará en el mítico Old Course de St. Andrews, en Escocia.

“Necesita asegurarse de mantener la alegría en su juego, porque esa es una de las razones por las cuales es exitosa”, afirmó Marnie McGuire, jugadora neozelandesa que en su carrera profesional logró tres terceros puestos en el LPGA Tour. “Sí, dejó de ganar 200.000 euros, pero nunca se trata del dinero. Estará muy bien apoyada por el resto de su vida. Nunca es sobre el dinero. Es sobre el logro de ganar y en el caso de Lydia, de hacer historia”. Una historia que, sin duda, nos tiene reservados aún los mejores capítulos.

Hasta la próxima…

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Tras la publicación de la más reciente entrada, ttulada 'El Gordo' Calle pegó un 'shank' lamentable, la cabeza visible de Sport Link solicitó dos precisiones: que su empresa no es una entidad de beneficencia (algo que se dijo en la nota) y que el Country Club sí le cobró por el uso del campo 'Los Fundadores' (una fuente allegada nos había dicho lo contrario). En honor de la verdad, que es el único norte de GOLF EN CONTRAVÍA, hacemos las aclaraciones pertinentes.

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