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Camilo Villegas jugará el Children's Miracle Network Hospitals Classic sin margen de error. |
Tras el
dramático final del Web.com Tour, que supuso una decepción para el golf
colombiano porque Camilo Benedetti se quedó a las puertas del PGA Tour, ahora
el turno es para Camilo Villegas, que esta semana definirá su suerte de cara a
la temporada 2013. Participará en el Children’s Miracle Network Hospitals
Classic, el cuarto y último torneo de la Fall Series, el último torneo oficial
del calendario 2012. La premisa es sencilla: requiere un Top-5 para retener el
carné.
Los campos
Magnolia Course (par 72 de 7.516 yardas) y Palm Course (par 72 de 7.010
yardas), del Walt Disney World Resort, en Lake Buena Vista (Florida), serán los
escenarios para el último capítulo del año. Como Villegas, otra buena cantidad
de jugadores intentará mantenerse como miembro con privilegios de esa gran
familia que es el PGA Tour. Tras estos 72 hoyos, la única opción posible será
el Q-School, que ya cumplió su primera fase y que tiene prevista la final, a
108 hoyos, del 28 de noviembre al 3 de diciembre. Es la primera presentación del
colombiano en este torneo, que el año pasado fue ganado por el inglés Luke
Donald.
Villegas
llega como el número 150 de la lista de ganancias, con acumulado de 460.474
dólares. Está a 159.487 dólares del veterano Billy Mayfair, que ocupa en la casilla
125, la última que otorga privilegios completos para la temporada 2013. Tras la
más floja campaña de su trayectoria profesional, el antioqueño llegó a la Fall
Series con la misión de mantenerse en el más alto nivel del golf profesional en
el mundo, pero hasta ahora no logró su objetivo. Fue 30 en el Justin Timberlake Shriners
Hospitals for Children Open, 29 en el Frys.com Open y 20 en el The McGladrey Classic.
Si bien es la mejor racha de la temporada, ha sido
insuficiente. A duras penas escaló unos cuantos escalones en el escalafón de
dinero y se mantuvo en vilo hasta esta última cita. Su juego ha registrado
algunos progresos, aunque denotan los mismos problemas de los meses anteriores:
errores continuos con el tiro de salida, enormes dificultades para localizar ‘greenes’
en regulación y, para rematar, un elevado número de ‘putts’. Por eso, a este
último torneo llega con una enorme presión sobre los hombros, a sabiendas de
que no existe el mínimo margen de error.
LA 'BURBUJA'
|
||||
P
|
Sem. Ant
|
Jugador
|
TJ
|
US$ Ganancias
|
120
|
120
|
James Driscoll
|
26
|
$ 687.338
|
121
|
121
|
Boo Weekley
|
24
|
$ 683.259
|
122
|
122
|
Jeff Maggert
|
26
|
$ 671.494
|
123
|
123
|
Kevin Chappell
|
28
|
$ 623.775
|
124
|
124
|
Rod Pampling
|
25
|
$ 620.893
|
125
|
125
|
Billy Mayfair
|
27
|
$ 619.961
|
126
|
126
|
Trevor Immelman
|
23
|
$ 617.296
|
127
|
127
|
Gary Christian
|
27
|
$ 616.457
|
128
|
128
|
Alexandre Rocha
|
20
|
$ 605.117
|
129
|
129
|
Bill Lunde
|
24
|
$ 593.598
|
130
|
130
|
D.J. Trahan
|
26
|
$ 587.407
|
131
|
131
|
Gary Woodland
|
21
|
$ 583.338
|
132
|
132
|
Chez Reavie
|
25
|
$ 571.875
|
133
|
133
|
Retief Goosen
|
12
|
$ 571.174
|
134
|
134
|
Tim Petrovic
|
16
|
$ 558.862
|
135
|
135
|
Richard H. Lee
|
23
|
$ 547.733
|
136
|
136
|
Tim Herron
|
26
|
$ 547.479
|
137
|
137
|
Jerry Kelly
|
25
|
$ 532.901
|
138
|
138
|
Justin Leonard
|
25
|
$ 528.907
|
139
|
139
|
Charlie Beljan
|
21
|
$ 527.528
|
140
|
140
|
Bobby Gates
|
28
|
$ 525.293
|
141
|
141
|
Heath Slocum
|
28
|
$ 518.198
|
142
|
142
|
Vaughn Taylor
|
25
|
$ 515.874
|
143
|
143
|
John Daly
|
15
|
$ 488.505
|
144
|
144
|
Scott Brown
|
23
|
$ 478.763
|
145
|
145
|
Brendon Todd
|
28
|
$ 474.295
|
146
|
146
|
Billy Hurley III
|
26
|
$ 474.130
|
147
|
147
|
Nick O'Hern
|
25
|
$ 473.329
|
148
|
148
|
Billy Horschel
|
16
|
$ 462.442
|
149
|
149
|
Stewart Cink
|
21
|
$ 461.127
|
150
|
150
|
Camilo
Villegas
|
24
|
$ 460.474
|
El ‘field’ de esta semana incluye seis ganadores en el año:
George McNeill (Puerto Rico Open), Ben Curtis (Valero Texas Open), Ted Potter
Jr. (The Greenbrier Classic),
Scott Stallings (True South Classic), Jonas Blixt (Fyrs.com Open) y Tommy
Gainey (The McGladrey Open). Además, aparecen otros seis excampeones del
torneo: Robert Garrigus (2010), Joe Durant (2006), Stephen Ames (2007 y 2009),
Ryan Palmer (2004), Davis Love III (2008) y Jeff Maggert (1993). Este torneo
fue ganado por Tiger Woods en 1996 (su segunda victoria profesional) y 1999 y
por el argentino José Cóceres en 2001.
El PGA Tour estuvo parado dos semanas, desde el 21 de
octubre, mientras los otros dos circuitos de la familia, el Web.com Tour y el
Champions Tour, definían su suerte. El nivel alterno cerró sus actividades el
último domingo de octubre, cuando en una tarde soleada los 25 primeros de la
lista de ganancias recibieron su carné para la temporada 2013 del PGA Tour de
manos de Bill Calfee, su presidente. La categoría reservada a jugadores mayores
de 50 años, por su parte, bajó el telón el pasado domingo, cuando Tom Lehman se
llevó los máximos honores tras vencer en el Charles Schwab Cup Championship.
Ahora, cuando no quedan dudas de que el norirlandés Rory
McIlroy, actual número uno del mundo y ganador de cuatro torneos (The Honda
Classic, PGA Championship, Deutsche Bank Championship y BMW Championship) será
escogido como Jugador del Año, las emociones se concentran alrededor de la ‘burbuja’
de la lista de ganancias. Rebasar la barrera de los 700 mil dólares significará
alcanzar el objetivo, algo que ya hicieron 119 jugadores. Después del puesto
120, que ocupa Harrison Frazar (ganador del Q-School del año 2008).
En silencio, como es su costumbre, Villegas se resguardo en
sus ‘cuarteles de invierno’ para trabajar con la mira puesta en terminar la
temporada con una sonrisa. Con la disciplina y el tesón que lo caracterizan, el
antioqueño se dedicó a trabajar en aquellos aspectos de su juego que tantos
dolores de cabeza le propinaron en los meses anteriores y, claro, en
mentalizarse para dar el gran golpe. Fiel a su estilo, no se rinde y sabe que
un buen fin de semana puede mandar todos los malos ratos vividos al baúl de los
recuerdos, para figurar como anécdotas que con el tiempo se olvidarán.
La situación, en todo caso, es más comprometida de lo que a
uno le gustaría. No solo porque el nivel de su juego es irregular y desde hace
rato carece de la chispa necesaria para acreditar tarjetas con números bajos,
como lo hacía antaño, sino también porque agotó en vano las anteriores
oportunidades. Si no consigue terminar
entre los cinco mejores de este fin de semana, tendrá que regresar al Q-School,
el mismo que disputó solo una vez, en 2004, cuando apenas su carrera
profesional daba los primeros pasos.
El inconveniente es que, a diferencia de lo que se pensaba,
no irá directamente a la final, sino que deberá acudir a la segunda fase, que
se cumplirá con seis eliminatorias la próxima semana. Por su posición en la
lista de ganancias, Villegas todavía no tiene cupo en la final. Por eso,
previendo un nuevo tropiezo, se inscribió para jugar desde el martes 13 en el
Plantation Preserve Golf Course & Club de Plantation (Florida), en un grupo
en el que también figuran su hermano Manuel, el bogotano Diego Velásquez, el
paraguayo Carlos Franco, el puertorriqueño Rafael Campos, el boliviano
Sebastián Maclean, el brasileño Fernando Mechereffe y el argentino Alan Wagner,
entre otros.
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Billy Mayfair, puesto 125 de la lista de ganancias. |
No es mucho lo que se puede decir a estas alturas; ya todo
se dijo con anterioridad. Es el momento más tensionante de una brillante
carrera deportiva que, como es común en el golf y también es habitual en
jugadores que alguna vez tomaron la decisión de cambiar el material de sus
herramientas (léase cambió de palos de golf), entró en barrena. Empezó por
salir del Top-5 del ranquin mundial (hoy ocupa la casilla 214), siguió por
perder los privilegios para disputar de oficio los ‘Majors’ (este año estuvo
ausente de los cuatro) y los torneos de los World Golf Championships y ahora está
al borde de perder el carné.
Si eso no es tocar fondo para un jugador que supo ser la más
grata revelación del PGA Tour como novato, que acumula tres triunfos en el
circuito, que fue segundo en los ‘playoffs’ de la FedEx Cup de 2008 y que fue
séptimo del mundo, entonces, es difícil saber qué mas se necesita. Y cuando se
llega al fondo, se sabe, no hay más opción que levantarse y empezar a subir
otra vez. Eso es, precisamente, lo que los aficionados colombianos, los que
somos hinchas de Camilo Villegas, esperamos que haga ahora cuando el mundo
parece venírsele encima.
Hasta la próxima…
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